Viaje al interior
Viaje al interior
“Desde que escuché a Julio Llamazares, presentarnos el nuevo
libro sobre su padre, me di cuenta de que echamos de menos no haber hablado más
con ellos.”
A mi edad mis capacidades físicas son limitadas y la verdad
ahora no puedo hacer un viaje como me gustaría hacerlo.
Pero sí hice un viaje que recuerdo como muy vital y colmó mis
inquietudes espirituales.
Era una experiencia personal, no guiada, lanzarse a la
aventura, descubrir mundos inesperados y novedosos, tener los ojos bien
abiertos, escuchar bien.
Mis padres habían fallecido hacía poco y me había explicado
mi padre que su apellido descendía de aquella zona, el Sobrarde.
La zona de donde
desciende mi madre la había recorrido el año anterior, una zona
preciosa, el Valle de Salazar, Navarra. La casa Cruchaga estaba en Ochagavía,
uno de los pueblos más bonitos de España. Es conocido porque allí se rodó una
película entrañable, “Secretos del corazón”. Esta atravesado por el río Arduña
y como puente de paso humano había unos pilotes que sobresalían del agua
distanciados unos 70cm entre sí, la primera vez que lo cruzas dudas si te caerás,
luego vas tomando confianza y al final comprendes por qué los niños del pueblo
lo pasen corriendo y como si nada.
Vuelvo al viaje que me ocupa, en Boltaña había una asociación
de desarrollo del Sobrarde. Cuando fui a visitarlos, por casualidad estaba allí
el presidente de la Asociación, era un médico de mucho prestigio, ya jubilado,
que había dirigido un hospital de tuberculosos en esa zona, el Dr. Plä. Al
saludarme me preguntó cuál era el motivo de mi viaje a la zona. Le expliqué mi
interés por saber los orígenes del apellido de mi padre “Duaso”, y me preguntó
si yo sabía qué significaba. Al decirle que “de donde nacen las aguas
del Aso” se quedó muy sorprendido y confirmó mi información. Me explicó que
antes de que vinieran los franceses esa montaña se llamaba ASO, que en idioma
indoeuropeo significa Dios, Divinidad, ESUS, EASUS, ASO, compruebo que es muy
frecuente darles a las montañas el nombre de algo sagrado, los franceses lo
llamaban el Monte Perdido porque desde Francia no se veía, y se quedó con ese
nombre.
En Francia hay muchos Duaso, algo contradictorio, le quitan
el nombre a la montaña y lo usan muy frecuentemente como apellido francés, es
más, a Goya cuando se refugió en Burdeos lo recogió el Cardenal Jose Duaso
Latre, al cual le hizo un retrato muy famoso, y ya también otra curiosidad, al
solicitar España la repatriación del cuerpo del fallecido pintor, lo
devolvieron sin cabeza, se la quedaron para analizarla, al considerarlo con un
cerebro privilegiado, y ahí está Goya en La Florida pero descabezado…
Los tres valles que nacen del Monte Perdido, son Ordesa,
Añisclo y Pineta, el pueblo más importante y bonito es Aínsa, un pueblo
medieval, en el centro hay una plaza con arcos preciosa, muy amplia donde se
hacía el mercado, al lado hay una torre románica cuadrada y hay callecitas
estrechas, en una de ellas existe un
restaurante en un edificio que fue cárcel, muy bien decorado, allí tenían un sillón trono, una butaca muy elegante con
dosel y con un agujero en el asiento, era un retrete para la nobleza, curioso;
aparte de dar muy bien de comer tenía unas vistas a la parte sur magnificas, no
creo que los presos tuvieran a su disposición ese privilegio.
Desde la plaza se podían ver las tres sorores (hermanas) en
aragonés se definen así a las monjas, había una leyenda, (esta es una zona
donde proliferan las leyendas con fines educativos), unas hermanas muy devotas
y puras que trabajaban en un convento desobedecieron a su padre ya que fueron a
investigar las cumbres lo cual tenían prohibido, cometiendo un pecado de
orgullo y fueron convertidas en tres montañas que eran nada más y nada menos
que el Monte Perdido, el Cilindro de Marmore y Soun de Raimond….
El hotel lo había buscado en Boltaña más familiar y barato y desde
allí hacia mis expediciones. El director del Parque de Ordesa amigo de mi
sobrino me hizo de guía, era un veterinario muy inquieto había clonado un
Bucardo una gran cabra ya extinta, a partir de material genético, al final el
animal murió por una malformación pulmonar, pero para que comprendáis la
afición que tiene este veterinario, al animal lo conserva en formol en su casa.
Vimos los
quebrantahuesos con el pecho marrón debido al baño de barros ferruginosos que
se dan para desparasitarse, y nos enseñó los rompederos donde las grandes aves
dejan caer los huesos para romperlos y comerse la médula, vimos sarrios y
hablando de plantas me enseñó una planta endémica de una pared del cañón de
Añisclo, las semillas anemócoras con el aire
caliente producido por el sol que da sobre una pared, suben y así comienza el
ciclo del nacimiento….
Mi gran virtud es que escucho muy bien, la gente me gusta y
me cuenta sus cosas, eso me recuerda un libro maravilloso MOMO, tan interesante
era ese libro que un arquitecto muy famoso de Palencia les puso a sus hijas una
librería con ese nombre. Pues bien, Momo era la protagonista, era de una edad
indeterminada y escuchaba tan bien, que todos a su alrededor se convertían en
personas inteligentes, Beppo el basurero y otros de los que no recuerdo el
nombre, pero a lo que iba, hay que escuchar, si en un viaje no escuchas a la
gente no aprendes nada, por eso es conveniente ir solo. “El viaje no
consiste solo en descubrir nuevos lugares, si no en mirar con nuevos ojos”.
Volviendo a lo nuestro, esta zona me gustaría poder verla
desde un helicóptero, todo el monte Perdido los valles y el conjunto; el valle
de Ordesa patrimonio de la humanidad, es de formación caliza, por eso tiene
unas formas tan preciosas, son calizas y las formaciones que tiene son por
disolución del carbonato cálcico con el agua, es como nuestras Tuerces, en los
Pirineos hay grutas que no han podido explorar de lo profundas que son.
Cuando hice el viaje
ya no era un gran andarín y no podía llegar a la cola de caballo así que me
sume a una excursión con Land Rover que iban por las cimas de las montañas,
allí había atalayas con grandes prismáticos para observar los recorridos de los
valles, las vías ferratas, la senda de los cazadores y animales sobre todo
pájaros, plantas características de las zonas más elevadas. Un guía de la zona
me explicó que a veces hay una avenida y se lleva muchos árboles de los que
hacían leña y repartían entre los habitantes, pero habían dejado de hacerlo
porque que no querían interferir en la naturaleza, ya que al pudrirse la madera
salían unos gusanos que la destrozaban y había unos pájaricos que se alimentaban de esos gusanos, “que
difícil y complicada es la ecología”, es una ciencia que para
entenderla se necesita conocer muchas disciplinas que se interrelacionan y a
veces está a cargo de políticos que no tienen ni idea( que atrevida es la ignorancia)…
En uno de los pueblos más pequeños me paré para buscar a una
persona, sí, llevaba otra misión muy importante, de un amigo mío,
era bastante mayor que yo pero nos queríamos mucho, él, al enterarse del viaje
que me proponía hacer me contó que cuando tenía 22 años, era alférez y fue
enviado a esa zona para controlar el paso de personas por el Pirineo (época de
la postguerra), él estuvo muy aislado pero en las Navidades hicieron una fiesta con los del
pueblo, él se acordaba de haber bailado con una chica muy tímida y
hablaron, mucho le debió impactar él se acordaba de la música con todas su
notas y nunca más la había oído, pero si
la recordaba, a mí me la tarareó con mucha precisión, pues bien, él se acordaba
de esa noche y escribió una carta para que si todavía vivía la chica se la
entregase. Yo desde luego no la leí, la cerré delante de él y le prometí que haría
lo posible. Me dio la dirección del pueblo y el nombre, sería un pueblo de unos
20 vecinos y localicé a la persona, estaba viva, pero estaba en Barcelona. Le
entregué la carta a su hermana, espero que cumpliera su promesa, se lo expliqué
a mi amigo y ya no supe nada más, al poco falleció mi amigo….
Hablaba con los pastores me decían que no tardando tenían que
bajar el ganado antes de que vinieran las nieves, todavía era octubre y pude
gozar del cambio de color de las hojas de los árboles.
Saliendo de Torla y al comienzo del valle de Ordesa hay un
hayedo precioso con esa tonalidad de las hojas, estaban esperando una
mirada, había muchos fotógrafos de revistas famosas y hacían cola para
fotografiar los árboles más esplendorosos, uno me dejo hacer alguna foto sin
que yo le molestase, no había móviles todavía pero mi maquina era buena.
En el coche me ponía una casete y grababa mis pensamientos
casi todos iban dirigidos a mis padres no sé por qué, pero la nostalgia se
apodera de mí. Puede ser por que vivíamos separados y los añoraba. tampoco
pudieron ejercer de abuelos para mis hijos que se quedaron sin ese privilegio.
Ya habréis descubierto a estas alturas que el título de la
redacción es “viaje al interior …..de la familia”. Vine
transformado y con la mochila llena.
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